Fin de la Cita

El citar se va a acabar al menos en la manera tradicional. Históricamente el uso de citas estaba reservado a una minoría. La distinguía del populacho que con suerte aprendía a firmar, contar con los dedos y leer sin declamar, eso quedaba para leguleyos y literatos, de eso hace mucho.
Más recientemente este era un derecho universalmente reconocido, en mi país al menos, como la justicia y la sanidad. Nos estamos quedando en los huesos en lo que a una democracia competente cabía esperar, se lo han cargado todo (menos el aborto in extremis) ahora toca liquidar la Cita.
Y no se va a acabar porque lo haya dicho este señor aunque esté en la raíz del problema que nos ocupa. Su frase que fue trending topic no fue más que otra sonada de flauta accidental, nada que ver con el apocalipsis cítico al que nos empuja ahora por su estrecha visión de la propiedad intelectual. Era premonitoria de la que se nos avecina pero sinceramente no creo que estuviera pensando en ello, solo leía. Como ustedes ahora espero y siempre pero no lo hagan como él. Sean autocríticos, no se queden en la declamación de lo que por estar escrito merece crédito sin otro merito.
Mea culpa. Este blog u otros que yo recomiendo sin otro ánimo que compartir lo que me gustó y me ayuda a comprender temas complicados hemos copiado pero esto no justifica una nueva caza de brujas que nos envíe a todos a la guillotina.
En otra ocasión hablé de la copia intentando descargarla de dramatismo jugando un poco con ella. Nadie está libre de pecado, espero que no me pidan que me arrastre por el suelo como pena. No se cabe allí con tanto cura y hay que innovar en todo, el cilicio no mola.
Con esto entro ya en el tema de hoy que es el canon por cita es más complicado de lo que parece a simple vista. En este artículo se desmonta el canon que nos han colocado por disección analizándolo magistralmente tal parece una autopsia sin sangre pero con mucha tripa que hay que tener para no indignarse leyendolo.
Yo mientras se aproxima el fin del mundo en el sentido cítico voy a continuar citando y este artículo es buena prueba de ello mientras se pueda hacer sin pasar por caja.
Personalmente considero que todo el tinglado que han montado para hacer llegar recursos a los que en adelante tendrán el monopolio de lo que se cite es una soberana estupidez y un despilfarro de recursos mal repartidos encima que se podrían haber dedicado a mejorar la jubilación de tantas personas que se han dedicado a darnos información y entretenimiento. El enemigo no es el señor ese de no seque partido que hizo un libro fusilando a medio batallón de pensadores para materializar su obra (Fusilar es sinónimo alegórico de copiar no se me amontonen y guarden las antorchas). Ni siquiera que vaya por ahí inventándose títulos, mientras no falsifique la firma del rector e intente colarnos lo no comete delito punible, el que sea más feliz auto engañándose allá él hasta que intente sacar pasta del prójimo por su pretendida cátedra, ahí se acaba el buen rollito y me encontrará enfrente. El enemigo es la precariedad autoinflingida y celebrada por nuestros dirigentes y sus valedores dirigida sin disimulo a fabricar escasez. Escasez artificial que nos hace luchar por migajas de información y abrazarnos a ella gritando con los ojos desencajados:
Mi Tesoooro.
Joder que hay que compartir. Ya esta bien de tanto canon y tanta tontería y apliquémonos al trabajo todos, los fusileros también a lo suyo pero sin mafias que la forman los intermediarios que se acercan al calor de una buena obra y la buena fe de la gente dispuesta a pagar por ella, a mí que no me miren.
Prefiero ser un poco menos creativo si con ello no engordo a abusones informativos que otro calificativo no les cabe a los del Aede ese, cuando no quede más remedio lo dejaré de ser qué le vamos a hacer. Incluso si para ello tenga que tragarme el anillo, estoy dispuesto. Problema resuelto por un tiempo.
A otra cosa Manospal.

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Una terapia para manospal

– Hola me llamo Manolo, tengo 46 años y soy adicto al blog.
– Hola (me responden a coro)
– Ahora estoy mejor. Controlo bastante. Puedo pasar hasta un mes entero sin publicar. Los tuites y retuites no cuentan espero si no me tendrían que encerrar esposado a la cama y aún así me comunicaría dando golpecitos a la pata con el sistema Morsa ese para pasar el Mono este. El twitter es mi metadona, es descafeinada y te deja un poco a medias pero lo justo para no recaer, a mí me ha funcionado.
En ocasiones entro como en trance y me convierto en una fuerza de la naturaleza enredadera. Puedo bloguearlo todo publico aquella que dejé a medias y ataco otros dos o tres borradores que se defienden lo suyo no crean que esto es toser y bloguear pero cuando pasa gano. Esto ocurre generalmente cuando alguien me dice que le gusta mi blog. Como a alguien se le ocurra decirlo lo sigo y así no hay quien se desenganche oiga.
Nadie osa pasar la delgada linea roja y la velada terapéutica acaba bien. Dos contactos más en wassap, cuatro en twitter y todos al face. Voy a tener que volver a esnifar pegamento, era más sano y descansado.
Nos leemos

Un perfecto mundo imperfecto

A todos nos gusta quejarnos del mundo injusto que nos toca sufrir. Qué hemos hecho para merecer esto. Probablemente nada y somos víctimas inocentes de un mundo milimétricamente diseñado para fastidiarnos. En cualquier caso rectificar nuestro rumbo es algo que nadie puede hacer por nosotros, muchas veces perdemos en la queja un tiempo precioso que dedicar a mejorar lo criticado por la vía del cambio de actitudes y posicionamiento.
Me ha ocurrido en una de mis correrías al comentar en un sitio de cuyo nombre no quiero acordarme que tropecé con una respuesta paternalista de las que te quitan las ganas de volver del tipo… Informate y vuelves a opinar con más argumentos sin entrar en mi propuesta, rebatirla o simplemente agradecer el esfuerzo realizado en intentar colaborar dentro de las limitaciones que muestras colega…
La gente no suele trabajar por un mundo perfecto para la mayoría, busca su mundo perfecto personal compartible con el que lo aplauda y jalee sin más complicaciones. No es mi caso, seguiré buscando explicaciones para lo que quiero para mí y para mi mundo que desde que hice público es de cualquiera que quiera compartirlo. De hecho voy a seguir sobre el tema en cuestión pero buscaré otro sitio donde me escuchen e intenten corregir mis carencias, el mensaje no está escrito el medio tampoco, está por elegir, ya he descartado uno quedan tropecientos más. También este cómo no pero este es especialmente imperfecto, le falta algo, su aportación. Los monólogos están bien como temas de conversación cuando acabaron.
Si alguien me opina intentaré valorar su aportación y no tratarle como a un niño, todos tenemos algo que aportar incluso equivocándose, incluso cuando no comparta su opinión. Comente no se corte. Y repita a ser posible, no haga lo que yo. Nos leemos

Otra vez el cero, viejo compañero

Paso  la muchedumbre febril. Han sido días de gran actividad por este mi mundo. Un hecho fuera de lo común hizo llamar la atención sobre una propuesta a la que en su día me sume y un buen día  un  ciento de personas me visitan sin saber muy bien por que hasta que pongo las noticias y entiendo el interés súbito despertado. No era por mis sabios consejos ni por mi verbo florido. Da igual. Gracias por su visita y vuelva alguno otro día.
El cero de hoy lo guardo para recordar la insoportable levedad de existir sin nadie que tenga necesidad de recibir mis noticias.
El cien no lo devuelvo y queda como una muesca en mi cinto descolgado  con la pluma envainada. Muerdo la pajita, escupo y  le digo a quien venga a perturbar el  momento intimo  de creador bloguero y su cero. Yo que tu no lo haría forastero. Y va el forastero y comenta. Uno es mejor que cero donde va a parar pero es mejorable, se pueden agregar otros hasta el infinito y mas alla.
No habrá paz para los blogueros, ni falta que hace, vuelvo en mi, diga me…

El discreto encanto del anonimato y el gran poder tuitero.

A ver que no se me moleste nadie que estamos en el principio de la entrada, ya habrá tiempo de aquí al final, los tomates luego, donde pone Tuitero, póngase Youtubero, Plusero, Faisbukero, Reportero, Bloguero o el que le venga bien cualquiera que sea su tribu. El canal no es importante como siempre digo, lo importante es el mensaje que a través de nuestra red (social, privada o pública) emitimos al mundo.
Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, se olvida con frecuencia ¿hay que releer de vez en cuando a spiderman y compañía para recordarlo? No lo creo necesario. Todos lo tenemos, usémoslo con precaución, ala ya pueden dejar de leer, de esto iba la entrada, encantado de su visita.
Ah siguen por ahí, pues sigo…Aquí si soportan las interrupciones retóricas voy a intentar poner mi granito de arena para llamar la atención sobre lo obvio que muchas veces se olvida sin tener que recurrir demasiado a los clásicos que luego hay que pagar canonjías y no está el horno para muchos bollos.
En muchas ocasiones armado con mi cámara me he cruzado con alguien que mira con cara rara incluso alguno hace el amago de agacharse para esquivar la mordida o rayo láser que la cámara emite aparentemente por la reacción del cazado con mi siniestra arma. La eterna lucha entre el bien y el mal se materializa hoy en día entre derecho a la intimidad y la libertad de expresión. ¿Dónde está el límite entre ambos? No está muy claro y es estúpido pretender que una ley nos lo aclare pues los que lo hacen están más pendientes de proteger los intereses de una industria agónica que de los presuntos consumidores finales que no agüantan más patadas, solo tenemos la intuición y el ponernos en la piel de la víctima que siempre hay alguna cuando uno de estos derechos se violenta o se siente incomodado no hace falta pisotearlos ni romper un escaparate o la protección de copia de un cd para que se tengan en consideración o no debería ocurrir, mejor sería prevenir siempre dentro de lo posible claro, el miedo a respirar o comunicar no es una opción, lo que quiero decir con esto último es que ningún comunicador de la tribu que fuera debería necesitar primicias para sobrevivir ni nosotros en general valorarlas tanto pero a ello nos empuja la misma industria protegida, ya bueno bonito y barato no basta, lo quieren gratis y antes que nadie a ser posible. Nos jugamos nuestra propia intimidad y nuestra supervivencia cultural al anteponerlas sobre todas las cosas y si se consiguen conforme a la demanda del mercado no tendremos una mejor información, en el trabajo bien hecho cuenta también el oportunismo pero no debería ser lo que más creo sino algo accesorio mientras no sea así seguiremos promocionando mediocres a jefes de tribu y ellos tan contentos de serlo.
¿Qué nos aporta esta sociedad de la información para tener este mono de noticias y de ser el primero en compartirlas sin medir las consecuencias de nuestros actos? Ahí es donde hay que atacar antes de penalizar al que se pasa sin mala intención solo para destacar en un espiral informativa en que todos estamos más o menos involucrados. No pretendo criminalizar a nadie pues yo mismo no estoy libre de pecado informativo. El domingo pasado me puse a tuitear la Fiesta del Toro del Aleluya en Arcos de la Frontera y no vi nada de interés mundial pero vi a mucha gente que veo de año en año y en ocasiones similares que no señalé en mis tuiters ni falta que hizo, disfruté de la compañía y con esto me vale y es lo mejor de cualquier fiesta. De este evento seguro habrán tenido noticia por los diarios y hasta la tele que se han hecho eco de las cogidas ocurridas y particularmente una de ellas muy grave que ha quedado sobradamente registrada, se puede hacer moviola y verla desde varios ángulos y perspectivas, en mis canales no lo van a ver, búsquenlo en otros. No se qué hubiera hecho si hubiera ocurrido delante de mis dispositivos, mejor no pensarlo, en caliente probablemente le hubiera dado al botón de compartir. Siguiendo la hipótesis muchos otros a su vez lo reenviarían llevando mi pequeña aportación a la locura del compartitoreo a la efímera gloria del trend y por consiguiente a la búsqueda posterior de otra cosa aún más sorprendente que echarme a la red, no hay fin en esta historia de que hubiera sido de mi vida si…, solo conduce aceptándola a esclavizarte un poco más si aún no estabas lo suficiente. Ese no es el camino. Debemos buscar el nuestro que no tiene que coincidir exactamente con lo socialmente asociado al éxito. Tal vez esté alejado de la vorágine informativa y perdemos nuestro tiempo y vida en perseguir una zanahoria que nos hace embestir a todo lo que se nos pone al alcance de nuestra vista asociándolo al color de la misma. Tal vez tampoco va a estar dentro de lo políticamente correcto y haya que atentar contra algún derecho por convención sagrado para un alguien pero que no debiera serlo por pura lógica, en cualquier caso, nos queda la rectificación si fue el caso, no se si le valga a un juez, nuestra conciencia es el juez más implacable de los que pueda existir y tenemos que estar a buenas con ella primero que con ningún otro. Si así fuera la justicia apenas trabajaría, a qué esperamos para ello pues haríamos las cosas más correctamente.
Mi relato sobre el evento fue aburrido, insulso y estúpido, no se perdieron gran cosa y es que yo no soy un españó de bien, me gustan los toros y ver de cerca un animal poderoso pero no las corridas ni el maltrato animal, no las prohibía pero tampoco las subvencionaba si dependiera de mi único criterio. Tampoco entiendo el sufrimiento humano por una estupidez como el intentar acercarse alegremente al peligro. Quizá a la persona cogida por el astado no le importa el salir en los diarios y los youtubes o le agrade la gloria adquirida con su acto irracional y sin sentido pero nadie ha esperado a preguntarle para publicar su foto de primer plano ni había que hacerlo según parece y esto conecta con lo que dije al principio de huir de la cámara, somos tremendamente cínicos y el mismo que rehuye le da alegremente al retuit sin preguntarse si esto es lo más acertado. Es lo que me jode dentro de todo esto y creo que no tiene remedio aunque se trituraran todos los diarios impresos y se descolgaran los videos el daño está hecho y no solo a la intimidad del herido, el pueblo que patrocina este espectáculo dantesco también se lleva un repaso. Personalmente acudiría a cualquier fiesta multitudinaria de mi pueblo o los alrededores sin necesidad de res alguna, solo falta algo que tenga enganche suficiente para interesar al populacho entre el cual me incluyo. La imaginación no se usa mucho para ello, tendemos a tirar de tradición y así nos va que no progresamos ni a golpe de rescate.
Que empiecen dando ejemplo nuestros poderes públicos no estaría mal que también pueden, la ciudadanía en general no lo tiene tan fácil como ellos para ser notorio por mucha red que nos inventen, y no se yo qué sea peor pues cuando la notoriedad llega ya no hay vuelta atrás y pierdes el dulce encanto del anonimato a cambio de recibir una responsabilidad aún mayor que grande es de por sí otra cosa es que no asumamos el poder de las herramientas que manejamos a diario sin darnos apenas cuenta, esa ventaja les llevamos y sería un error intentar compensarla por la vía del aforamiento y los privilegios que se hace a menudo mientras se persigue al anónimo sin perdón, bastante tiene con lo que tiene el individuo pobre en seguimientos, ellos para empezar tienen los de su partido si los mantienen que se contenten con ello y piensen menos en cuentas suizas.
No es necesario alterar las leyes para convencer a los ciudadanos de algo si esto mismo se nos muestra claramente en público por parte de los que nos dirigen obviamente no se hace, soberanías aparte y sinvergüenzas de por medio pueden y deben hacerlo mucho mejor. Podemos y debemos exigírselo. Ellos no van a tener miramiento alguno en valorarnos de acuerdo a las leyes que más le convinieron con cualquiera de nosotros más aún si el individuo a juzgar supone un estorbo a sus intereses pero no deben olvidar que esas leyes implacables que se inventan también les obligan a ellos con o sin aforamiento y nosotros recordarlo. Por fin y resumiendo, ni nosotros estamos mancos ni ellos tienen tanta maña para hacer lo que les apetezca sin nuestra connivencia, tenemos que actuar, denunciar cuando la mano se les alargue indebidamente y elegirlos responsablemente. Su valoración en las redes sociales es el campo más apropiado para lancearlos mientras llegue el momento urna que todo llega.
Pronto será nuestro turno, me quedo pensando mi voto, hasta luego.