Hipocresía, lo que toca


He intentado reducir el título a lo mínimo indispensable para dejar claro lo que luego voy a tratar sin que nadie me pueda tildar de hipócrita en esta ocasión sacrificando un poco el impacto visual del mismo pero ahí quedo conciso y directo tal vez enganche a alguien a leerme al menos eso espero pues con esa intención se hace todo lo que publico. La comunicación para uno solo es aburrida pero por ahí la empiezo y voy a intentar continuarla aunque no lleguen sus opiniones al final. Les planteo la mía.

Todos mentimos en algún momento de nuestra vida y es difícil no creerse tanta mentira que nos rodea más aún en el ambiente actual en que parece que lo contamina todo dejando la verdad como un valor anacrónico, utópico o a extinguir según el caso. Me siento obligado a hacer esta entrada aparte de para su disfrute público como todo lo que escribo para mí mismo para señalar cosas que veo de interés para que luego no se me olviden y la fundamental que  yo vi es que que del término se hace un uso abusivo e incorrecto: ni todo lo negativo que hay es Hipocretinaje ni el hipócrita nace o lleva algún tipo de ventaja respecto al que no la practica aunque pueda ser una conducta recurrente en ciertos individuos de estatus elevado en nuestra sociedad.

Empecemos por buscar lo que nos dice el diccionario para empezar la faena de hoy. La primera conclusión que saco directamente de su definición es que la Hipocresía es una actitud, no es una acción ni una consecuencia de nada. La ficción no es mala, los actores no cuentan para esto pues esta actitud tiene su ámbito de actuación dentro de las ideas, opiniones, cosas ajenas a las sensaciones a la literatura o la estética. Buena noticia para los amantes de la estética: aumentar un par de tallas de sujetador vía bisturí no es hipócrita, vender esto último ocultando los efectos secundarios y peligros que una intervención por pequeña que les parezca lamentablemente sí lo es y no se hace a menudo, a los interesados sugeriría que antes de intentarlo se informara por más de una vía. Aunque no lo pueda parecer hablo de la medicina heroica que nos aplican a ya tantos países de la UE, sin segunda opinión, sin anestesia, sin vuelta atrás y con factura millonaria que entre todos vamos a pagar sin rechistar, los rescatados también pero no en exclusiva, no se engañen las opiniones públicas de los países rescatadores.

Abandonando la medicina y volviendo al Hipódromo nacional, congreso para el común de sufridores, la hipo se convierte en deporte nacional, no hay más que ver nuestros debates políticos de gran calado en los que el “Y tú más” campa eclipsando cualquier exposición sobre criterio, justificación o intento de acuerdo haciéndolos repetitivos hasta la desesperación llevando de nuevo a otro callejón sin salida que sin salida nos vemos en todos los sentidos. ¿Quién es más hipócrita? ¿El que busca el resquicio legal para defender esta o aquella acción que aunque reprobable pueda ser legal por un olvido del legislador? Yo me inclino más a calificar con este título poco nobiliario al futuro legislador que observando la acción e intención del sujeto ya señalado permanece impasible e incluso intenta defenderlo por la vía de desprestigiar a todo un colectivo en búsqueda infructuosa y difícil por la imparcialidad. Hay disparates en nuestra normativa que son chirriantes al que cualquier sinvergüenza  puede agarrarse. El que suscribe pediría que solo ocurrieran una vez y que se activen los mecanismos que sean necesarios para mejorar nuestras leyes. La vía que tenemos ahora de modificar todo por decreto en busca de la productividad perdida para acomodarla a los prometedores productivos solo lleva a una acomodación de la sociedad en esquemas de vida obsoletos y sin futuro para el bien común que es lo que debería primar para cualquier cambio social. ¿Que alguien dentro del partido del gobierno me diga dónde está el beneficio de sus reformas y recortes? Quién se los va a llevar ya lo sé y la mayoría no va a ser seguro.

Algún deshipocritador envalentonado puede calificar con el término a cualquier teórico que salga y quedarse tan pancho. No quiero volver otra vez a recordar el círculo vicioso de la deuda que está ya bien claro por todos los sitios que observen el tema con un mínimo de actitud crítica. No todos los críticos somos hipócritas. En ningún caso lo es el que pide lo que realmente desea y yo deseo que nuestra sociedad progrese sin privilegios ni mentiras. Las teorías no son malas por naturaleza pero sus efectos se observan al llevarlas a la práctica y no hacen falta sesenta años para darse cuenta que son ineficaces o contraproducentes para la sociedad, algunas no hace falta ni ponerlas en práctica pues la misma lógica las rebate por comparación con hechos reales acaecidos en el pasado. Unas leyes que hacen prevalecer el beneficio de una élite echando por tierra el de una gran mayoría exigiendo sacrificios a esa misma mayoría con la promesa de que con las migajas que les sobre les hará mejorar es el ejercicio más disparatado y sin embargo real que pueda hacerse en pro de la universalización de la Hipocresía  para nuestro orden global. ¿Quién se apunta a eliminarla de nuestras vidas? A partir de ahí podemos empezar a construir otro mundo basado en la racionalidad y la suma de conciencias, también en el trabajo aunque no siempre sea remunerado, aviso a navegantes de todo rango. Acabo esta disertación remitiendo a una persona que para mí se ha erigido en la muestra más inequívoca de persona hipócrita al defender lo indefendible con argumentos que respaldan la ilegalidad presuntamente cometida, así no nos la quitamos de encima ni en mil años y con su disertación ha descabalgado del puesto al mismísimo presidente del tribunal constitucional ese con carnet del pp al que no llamo hipócrita por pertenecer a una formación política (yo defiendo la mía más o menos) sino por aspirar a un puesto presuntamente independiente sin serlo aunque no hay pena que por allá resopla su defensor oportuno.

Me pueden proponer algún otro pero se lo he puesto difícil a la concurrencia, lo prometido ahí les mando el primero en mi particular ranking: “Sería incalculable calcular el dinero que ha perdido por entregar su vida en servicio de España y en servicio de los demás” nos dice el buen ministro.

Hasta otra y sean sinceros, si no les gusta esto no me echen flores intentaré mejorar en la siguiente.

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Un comentario el “Hipocresía, lo que toca

  1. Cómo no, no podía tardar en desbancar alguien al número 1 y rebasarlo dejándolo sentado y con ello me hace autodesdecirme vergonzosamente al punto que hasta un cachete me dí por estúpido. El Hipopócrita mayor del reino tenía que estar un poco más arriba en el escalafón para ocupar la pole ¿o no?
    http://www.eldiario.es/escolar/mentiras-discurso-Rajoy-cita_6_159994012.html
    “Nosotros no presentamos imputados en las listas electorales”
    ¿Sobresueldos? Como en cualquier sitio. (Nota del comentador:Sobrecargas si que vi en todos lados a cuenta de la puñetera crisis de los otros poquitos y nunca en consonancia a horas extras realizadas, si hay alguien que los ha cobrado por la jee.. digo por el cargo que tire el primer fajo que yo lo recojo disimuladamente, Bye).

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